El zapatero mágico

El zapatero mágico es una hermosa fábula para niños, a menudo grandes lecciones para los adultos, que queremos dedicar a nuestros zapateros, porque ellos en cierto modo también son mágicos. ¿Sabes a qué nos referimos?

Un  cuento muy real

Sandalias de verano  elaboradas con amor.

Una hermosa tarde de verano un niño le insistía a su madre para que le comprase una pelota nueva, la suya estaba vieja y maltratada, mientras que un niño vecino tenía una nueva, más grande y reluciente. La madre trataba de explicarle que lo importante no era que la pelota fuese nueva, si no que tuviera amigos con quienes compartir hacer algo que le gusta. Así que le contó este hermoso cuento sobre un zapatero que  vivía en el bosque rodeado por animales, quienes le ayudaban en sus tareas y le traían las mejores pieles y materias primas del bosque.

El zapatero era querido por todos, porque además era mágico, pues hacía zapatos para niños que eran cojos y cuando se probaban sus zapatos podían caminar con normalidad. La gente de la zona le preguntaba cómo lo hacía, pero el zapatero no sabía que responderles.

Un día mientras trabajaba recibió una carta de Palacio en la que el mismo Rey le pedía que acudiera en su ayuda para fabricar unos zapatos para la princesa, quien no podía caminar. Así que el zapatero se trasladó al palacio donde recibió los materiales más lujoso y las mejores pieles del mundo. Cuando terminó  su trabajo le ofreció los zapatos nuevos a la princesa, quien tristemente no pudo caminar con ellos. ..El zapatero muy desalentado se dirigió de nuevo a su casa en el bosque, por el camino unos pajarillos le dejaron  unos hermosos pétalos de rosa con los que se le ocurrió volver a intentar hacer unos zapatos para la princesa.  Cuando los terminó los zapatos nuevos los envió a Palacio con una nota que decía,  “Una princesa tan hermosa como tú necesita los zapatos más bellos del mundo, con todo el amor que puedas recibir”.

Y así fue como la princesa pudo caminar de nuevo. En recompensa el rey le envió los materiales más caros y lujosos del mundo,  pero el zapatero los rechazó pues no habían funcionado la primera vez.  Él quería seguir trabajando con sus amigos y su mayor recompensa era ver caminando de nuevo a muchos niños.

De esta forma el rey se dio cuenta de que la magia del zapatero no estaba en los materiales, si no en el amor empleado para fabricar sus zapatos y de que este amor venía de la alegría de trabajar con sus amigos y ver a los niños caminando de nuevo.

Menorquinas mágicas

Porque la magia está en ese amor que nuestros maestros zapateros ponen en su trabajo diario desde Menorca y rodeados de sus familias.  Gracias por compartir un poquito de vuestra  magia en cada abarca que elaboráis para menorquinas Pwani y porque podamos seguir haciendo lo que más nos gusta, enviaros a vuestras casas menorquinas “Con todo el amor que puedas recibir”.

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pwani